La aerotermia se trata de una energía limpia y eficiente. Su funcionamiento se basa en extraer hasta un 75% de energía del aire que encontramos en la atmósfera y un 25% de la electricidad.
Estos equipos de aerotermia funcionan como una bomba de calor estándar y tradicional, pero, ofrece tres posibilidades distintas en una misma instalación: servicio de climatización en verano y de calefacción en invierno, además de agua caliente sanitaria durante todo el año.
Al igual que en el caso de la aerotermia, el inconveniente de este sistema es que la inversión inicial es alta. Otros datos a tener en cuenta es que no es aconsejable para climas muy fríos y requiere contratar un aumento de la potencia eléctrica.
Estos contras se ven equilibrados con el ahorro que supone al tener una eficiencia energética muy alta y con que los gastos, ya que son muy reducidos comparados con los sistemas de calefacción convencionales. Esto se debe a que las instalaciones de calor aerotérmicas no dependen de un almacenamiento de combustible que se debe renovar periódicamente. Además, la ubicación de las máquinas no está condicionada por chimeneas o producción de gases de combustión. Recalcándose también, que la vida útil de los componentes de la instalación es larga (25-30 años) y su servicio técnico es económico por su facilidad para reemplazar sus elementos.

