El barro, o limo, se trata de uno de los materiales de construcción más sostenibles, a la par que eficaces. Sus características constructivas lo convierten en un gran aislante contra humedades y ruido, además permite una ventilación natural.
Esta mezcla formada principalmente por arena, lodo y arcilla es reciclable y no debe ser transportado a través de grandes distancias, por lo cual es especialmente sostenible. Para construir con él solo se necesita un 1% de la energía para edificar una casa con hormigón o ladrillos.
Como el suelo de arcilla se encuentra en abundancia, ha sido el protagonista de numerosas construcciones. Por ejemplo, el Muro de Khiva (Uzbekistan), una muralla construida con arcilla hace 2500 años.
Lo podemos encontrar mezclado con distintos y diversos materiales, por ejemplo en la provincia de León se mezclaba con paja dando lugar al adobe, que junto a la piedra, eran la base de la arquitectura tradicional.
En la actualidad se está recuperando la construcción con este material con el fin de abaratar costes, pero resulta complicado dejar a un lado un material tan usado como el hormigón.

