¿Te imaginas 12.000 paneles solares flotando en un embalse?
Algo tan impresionante lo vamos a poder encontrar en el embalse de Alqueva, Portugal. El lago artificial más grande de Europa será el encargado de convertir a Portugal en el mayor productor de energía fotovoltaica del continente.
Alqueva se convertirá así en una especie de laboratorio vivo, al permitir probar la complementariedad entre tecnologías de producción de energía hidroeléctrica y fotovoltaica, así como tecnologías de almacenamiento de energía a largo plazo (bombeo) y de corta duración (batería) .
En España, esta modalidad de energía fotovoltaica, está empezando a asomar la cabeza en lugares como Viñas del Vero (Huesca).
Se instalaron las placas solares sobre la depuradora de agua para alimentar de electricidad a la bodega. Otro ejemplo es Mérida, dónde las Comunidades de Regantes aprovechan las balsas de irrigación para generar energía de autoconsumo.
Uno de los puntos más favorables de su instalación es que no ocupan terreno. En islas o en países densamente poblados, no ocuparían un espacio que podría ser destinado a construir, sembrar o ser pasto de la ganadería, entre otras muchas opciones. Debiéndose destacar que, al refrigerarse con el agua, producen entre un 5 y un 15% más de energía que al estar sobre el suelo.

