¡Hola a todos! Esperamos que estéis llevando muy bien la semana. En la entrada de hoy vamos a tratar la arquitectura bioclimática, en concreto las casas pasivas.
Para entender el término «casa pasivas» nos tenemos que remontar al término alemán «passivhaus» que está aplicado principalmente para edificios residenciales. Este término es un estándar de construcción de edificios que es similar al LEED o BREEAM.
Después de conocer el origen de este término vamos a indagar más sobre las ventajas e inconvenientes que tiene este método.
La principal ventaja que tiene este método es que está diseñado para disminuir entre un 70 a 75% las necesidades de consumo energético frente a una construcción convencional. La clave para hacer casas pasivas es optimizar los factores de de construcción. La ventaja de este tipo de arquitectura no sólo reside en el ahorro energético sino también en mejorar la salud de los usuarios de ese edificio. ¿Cómo se ve reflejado? Pues bien, está comprobado que los sistemas de renovación inteligente de aire que se aplica en las casas pasivas, junto con sus materiales de construcción naturales, su orientación solar y el menor uso de contaminantes ayuda a generar una calidad de aire superior.
Algunos de los principios básicos de estas construcciones son los siguientes: garantizar la hermeticidad de la construcción, un perfecto aislamiento térmico, puertas y ventanas muy eficientes, ausencia de puentes térmicos y utilización de ventilación automática con recuperación del calor.
¿Qué te ha parecido este sistema? ¡Nos leemos en los comentarios!

